VAMOS A VOLAR.... DESDE EL TREN AL AVIÓN
Desde el descubrimiento de Panamá por Rodrigo de Bastidas en 1501 y luego con la hazaña de Vasco Núñez de Balboa al encontrar el Mar del Sur el 29 de septiembre de 1513, se avivaron intensamente las expediciones para buscar un camino natural que uniera ambos océanos o localizar el mejor lugar para excavar un canal. Así como hubo estudios científicos y basados en hechos reales, de la misma manera aparecieron individuos aventureros como Charles de Thierry o Barón de Thierry, como prefería que lo llamasen.
El citado personaje era un gran conversador, audaz, con una serie de ideas fantásticas en su cerebro. Había pasado por la Universidad de Cambridge, pero sin llegarse a documentar si obtuvo algún título o no. En Londres se encontró con una delegación de las tribus maoríes de Nueva Zelandia, a quienes rápidamente impresionó con su gran elocuencia para que lo apoyaran en fundar una colonia, de la cual, por supuesto, sería el Rey - y añadir todos estos territorios a la Corona de Inglaterra. De inmediato entró en acción, tratando de formar una compañía para tal objeto, sin embargo, a último momento los socios se arrepintieron. Trató entonces, de viajar a los Estados Unidos con fines similares, que igualmente no prosperaron.
Con esta obsesiva idea en la mente, se dirigió a la isla Guadalupe en las Antillas Francesas, donde por fin encontró a Silvain Joly de Sable y a Agustín Salomon, comerciante y capitalista respectivamente, con quienes formó una compañía. El 29 de mayo de 1835 consigue firmar con Colombia, un tratado de 50 años de duración "para abrir un canal por las aguas del Chagres, Río Grande y la Bahía de Limón." En el articulado se especificó que estaba prohibido el tránsito por el canal para buques y ciudadanos de países en guerra con Colombia. Tan zafado de la mente estaba que manifestó que la construcción del canal solo tomaría unos tres años.
Un poco cansado de sus correrías sin éxitos en cuanto a valerse de su concesión para iniciar algo en el canal, se aburrió y vendió su parte de la compañía a sus socios Silvain Joly de Sable y Salomón. Finalmente se dirigió a Nueva Zelandia donde murió en 1856.
En 1.835 se contrató con el Barón Thierry la construcción del ferrocarril de Panamá, primera obra que se construyó y se dió al servicio en Colombia. El Barón de Thierry, quien para halagar los oídos de los incautos santafereños había dicho que la Nueva Granada, aunque carecía de hierro, tenía oro suficiente hasta para fabricar los rieles del ferrocarril. Concluidas las 48 millas (77km) el ferrocarril fue proclamado como la maravilla de ingeniería de esa época. La línea fue construida como doble vía. La terminal de Atlántico se encuentra en Colón ( antiguo Aspinwall); y la del Pacífico en la la Ciudad de Panamá. Hasta la apertura del Canal de Panamá, el ferrocarril transportó el mayor volumen de carga por unidad de longitud que cualquier otro en el mundo. La existencia del ferrocarril fue fundamental en la selección de Panamá como el sitio para la construcción de un canal.
El 18 de julio de 1919 se realizó el primer vuelo en Colombia, en un avión biplano de dos plazas modelo Curtiss Standard JN-4D3 "JENNY" sobre la ruta Barranquilla-Puerto Colombia. Lo hizo el norteamericano William Knox Martin, mejor conocido como "El Intrépido Americano", llevando consigo una carga consistente en un saco con 60 cartas y como copiloto al empresario colombiano Mario Santodomingo, quien fuese eventualmente fundador de uno de los emporios económicos más importantes del país.
El 5 de agosto de 1919 despegó desde Barranquilla en dirección a Bogotá llevando sólo los instrumentos de navegación indispensables para ahorrar peso y poder obtener así las mejores prestaciones de su máquina. Sin embargo él planeo seguir una vía férrea que le llevaría directamente a Facatativa, carrilera que lógicamente iba de subida desde el valle del Magdalena hasta las cumbre andinas, Knox venció a Los Andes en su máquina voladora, que tan maltrecha como él logró por fin aterrizar el 19 de agosto de 1919 en la sabana bogotana, dejando perplejos a quienes no esperaban verle llegar.
William Knox Martin, nació en 1894 en Salem, Virginia, En 1913 y a la edad de 19 años participó en una expedición por Suramérica que pretendía explorar el majestuoso río Orinoco él acompañaba esta expedición volando un biplano Curtis con flotadores y motor Rosenberger de 60 Hp, lamentablemente la expedición sólo alcanzó a recorrer 200 millas de la vía fluvial, pues las enfermedades tropicales, indígenas excesivamente inamistosos y un número inusual de agresivos cocodrilos les hicieron desistir de su intento.
En 1915 es contratado, junto con otros aviadores estadounidenses, por los generales del ejército revolucionario de México, Pancho Villa y Emiliano Zapata, para prestar apoyo aéreo a sus tropas. Bajo las órdenes de los rebeldes Knox transportó diversas cargas cruciales para el esfuerzo bélico y cumplió misiones de bombardeo sobre las fuerzas enemigas y sus fortificaciones. La técnica consistía en arrojar desde la cabina bombas Schneider de 75 mm que pesaban entre seis y siete kilogramos cada una, pero en ocasiones debían recurrir a simples cargas de dinamita con mecha larga, misma que era encendida con un cigarrillo que El Intrépido llevaba consigo a tales efectos. quedando así registrado en las primeras páginas de la historia de la Fuerza Aérea Mexicana.
Luego contratado por el movimiento revolucionario chino del Doctor Sun Yat-Sen (1866-1925) para entrenar pilotos. Estando en el lejano oriente tuvo la oportunidad de efectuar una demostración aérea frente al mismísimo emperador de Japón Taisho, el príncipe heredero Hirohito (1901-1989) y los civiles y militares de su comitiva, quienes quedaron maravillados con estos aparatos voladores.
Ahora nosotros en el siglo XXI comenzamos nuestra aventura en inmediaciones de la antigua Estación de tren de Bucaramanga en el actual barrio Café Madrid. hasta llegar al Aeropuerto Internacional de Palonegro..

A los pocos minutos nos deleitamos con el encuentro del túnel donde pasaban los trenes....

En este sitio se unen el Río del Oro con el río Suratá para formar el río Lebrija....

Aquí podemos apreciar el valle del río Lebrija que empieza algo encajonado...

Luego de caminar un trecho por camino siempre en ascenso llegamos a este plan para hacer nuestra primera estación.....

Desde este lugar y durante todo el trayecto podemos contemplar el valle del Río del Oro y el norte de la ciudad de Bucaramanga....
Seguimos ascendiendo por el sitio que los lugareños llaman la loma de Los Locos.... suponemos que fue que hace muchos años llegó a estas tierras inhóspitas, rocosas, secas y cálidas un grupo de hermanos o parientes con la loca idea de sembrar unas plantas de frutas que nadie conocía en ese entonces....

y este es el resultado de su loca idea quijotesca...

La deliciosa y dulcísima piña de Lebrija, la mejor del país...
Seguimos caminando y realizamos la segunda estación, aprovechamos para tomar un fresco....

Otro producto muy santandereano que no puede faltar en la mesa lo vemos aquí cultivado....

la yuca.... blanda, blanca y mantequilluda... uhmmmm!
A nuestra amiga Julia le llamó la atención por el camino este hormiguero... una foto muy bien tomada para qué!

Luego llegamos a terrenos llanos del Cerro de Palonegro, donde se aprecian muchas bellas construcciones y fincas.....

Caminamos otro trecho e hicimos la siguiente estación en la Tienda El Turista, donde se puede uno refrescar e hidratar...

y si tiene tiempo echarse un juego de minitejo....

o de bolo criollo....

dicen los que saben que estos cerros de Palonegro se llamaban así por que los arrieros se detenían con sus cargas a jugar una especie de bolo criollo que tenía uno de sus palos o pines pintado de color negro, de ahí el nombre de "Palonegro". El juego consistía en tumbar el palo negro sin derribar los otros dos...
Otros dicen que Palonegro toma su nombre por que en este sitio había un árbol de color negro que servía como punto de referencia, al igual que en Girón había un palo gordo... donde hoy está la cárcel de máxima seguridad de Palogordo
El día nos hizo espectacular, el cielo estaba azul claro adornado con blancas nubes como copos de algodón...

Llegamos a la siguiente estación donde nos esperaba una rica Cola&Pola, que es una bebida hecha de una combinación de un refresco de Kola y cerveza....

El lugar cuenta con una preciosa capilla dedicada a Nuestra Señora del Carmen....

Por este lugar hay un restaurante desde podemos contemplar una panóramica de Bucaramanga, Girón y Floridablanca.... como lo hace nuestra modelo caminante...

Llegamos al Aeropuerto Internacional de Palonegro... nuestro objetivo.

Aunque ya habíamos concluído nuestro recorrido decidimos bajar por un sendero hasta Girón. Nos detuvimos en uno de los cerros que sirven de mirador de la ciudad para tomar esta foto de Girón y sus cerros occidentales...

Descendiendo pudimos apreciar el decolaje de muchos aviones....

Este recorrido lo hicimos encantados con los paisajes y los caminos en buenas condiciones....
Los invito a recorrer estas zonas rurales son fascinantes.
RICARDO VILLABONA BLANCO
GUÍA DE TURISMO
